Se trata de apellido bastante raro que bien pudiera proceder de la corrupción de otro, como, por ejemplo, Anguita. Según el Instituto Nacional de Estadísitica, al 1-1-2008 existían en España sólo 86 personas con este apellido, de las cuales 28 residen en Madrid, 8 en Valencia, 7 en Granada y 5 en Sevilla.